miércoles, 22 de julio de 2009

UNA LEYENDA MÁS... * LA CASA DE LOS PERROS * (Ahora convertida en un interesante Museo y Ofna. de Conciertos Gdl., A.C.)










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“LA CASA DE LOS PERROS”.
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Si uno camina por la calle Alcalde de esta ciudad de Guadalajara, y cruza el jardín Silverio Núñez, sus pasos sonarán en hueco cemento y cuando el candil se apague, le parecerá escuchar viejos carruajes deteniéndose ante “La Casa de los Perros”.
Esta casa fue habitada por don Jesús Flores y doña Ana González Rubio. Por vanidad y buen gusto se encargaron a Nueva York dos estatuas perrunas que fueron colocadas en la parte superior del segundo cuerpo de la fachada de tipo europeo, tan caprichosa y estratégicamente puestas, que un can mira hacia el norte y el otro hacia el sur.
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Don Jesús Flores se casó con Anita –la segunda dueña-, a la edad de setenta y dos años, cuando ella vivía en una casa con dos ventanas bajas, en la esquina de la misma calle y la de San Felipe. Ella vivía con sus dos hermanas y su madre, que era viuda. Se mantenían de su trabajo, ya que eran costureras de buena fama. Una de las hermanas formó su hogar con un apuesto y acomodado caballero. La otra hermana, de nombre Elodia, de quien verdaderamente estaba enamorado el viejo, fue la esposa de un conocido Sr. Fernández, rico alfarero de Tlaquepaque.
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La madre de estas muchachas, una noche escucha la resolución tomada por una de ellas. Dña. Ana, le sugiere a su madre, que en vista de que Elodia no quería casarse con don Jesús, ella con gusto lo haría. Las nupcias del anciano viudo se celebran al aceptar éste la condición impuesta por la novia: Agregar un segundo piso a la mencionada casa. De allí que sea tan notoria la diferencia de color que existe entre una cantera y la otra.
El muy conocido entonces Ing. Villaseñor reconstruye la casa y encarga las dos esculturas que por primera vez fueron vistas como ornamentación en una revista de modas, y desde ese tiempo cuidan fielmente la casa de día y de noche.
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Pero un buen día don Jesús muere, y como no era nada femenino el saber y poder administrar, Anita le comunica a don José Cuervo, honrado caballero y conocido administrador de don Jesús, que él mismo se hiciera cargo de los negocios. La joven viuda busca pronto un alivio a su soledad y le propone a don Pepe caminar de su brazo a los acordes de la 'Marcha Nupcial.
La insistencia y constancia de la señora Ana, hacen que don “Pepe” Cuervo sea el nuevo propietario del ya entonces afamado inmueble.
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Sin embargo la señora Anita y don “Pepe” se trasladan a vivir a una nueva casa, ubicada en las calles de Aduana (hoy Av. Colón) y Libertad, para comenzar así una nueva vida de amor y ensueño.
Llevaron entre ellos una vida excelente; el capital pronto aumentó y la antigua propiedad la vendieron. Mucho, mucho tiempo estuvo sola la finca.
La opulenta casa de afrancesado estilo, motivó la curiosidad del pueblo, y se rumoró en forma insistente que aquella persona que rezara un 'rosario' nueve días al ánima de don Jesús Flores en su mausoleo, donde descansa su cuerpo físico, le serían entregadas las escrituras de “La Casa de los Perros”.
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Tenía que rezar ese rosario completo a las doce de la noche y solamente llevando por compañía, la débil luminosidad de una vela.
Muchos no llegaron el primer día ni al segundo 'misterio'; hubo alguien más que se desmayó antes de aclarar si aquel rumor era verdadero, y como dicen que, “el miedo no anda en burro”, paraliza los nervios, enfría los huesos, hace castañear los dientes y percibe olor a difunto, todos los que se dirigían al enorme Panteón de Mezquitán a rezar a la media noche, salían corriendo o se tropezaban con las escalinatas del gótico monumento donde descansan los restos de don Jesús Flores, el primer esposo de Anita González Rubio.
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Nota perrsonal: Dicha casa fue un tiempo habitada por otra familia y más tarde modificada por la ampliación en 1950 al 52 de la Av. Alcalde, conservando la fachada tal cual, ya que se desplazó hacia atrás por partes. Fue luego adaptada a una cadena de restaurantes de nombre "Cazadores" (por una marca de tequila con ese nombre), para ser acondicionada como Museo de las Artes Gráficas y Medios de Comunicación, Radio y Televisión, con un foro para conferencias y proyecciones así como algunas otras oficinas en la parte superior con amplio espacio para Exposiciones de Fotografía y Pinturas.
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Afectuosamente; su amigo ALF el 'tapatío', que la conoció en sus diversas etapas, desde hace más de siete décadas.

5 comentarios:

ALF dijo...

Amigas, amigos... Pongan algún "comentario", no le tengan miedo ni al ánima de don Jesús, ni a los dos perros; estatuas que cuidan la bellísima finca.
No muerden, ni ladran siquiera, se los aseguro... si no tienen muchas ganas o tiempo de escribir algo, al menos pongan, - 'guau' 'guau' -, para saber que mi trabajo de subir esto a la red, no fue en vano. ALF.

Gueros Channel dijo...

guau guau!!!

Gessekai dijo...

OMFG
te esmeraste en redactar y me gustó saber del lugar,esto de las leyendas mola.
Lo que SI se me hace de terror es que esta entrada tenga solo un comentario, mientras que en el buscador, con la misma leyenda, encontré otra entrada de blog de una chica que enseña la raya de las tetas y tiene... ¡seis comentarios!

ALF dijo...

Mil gracias por leerme... México, mi país, es un lugar de Tradiciones y Leyendas que me gusta investigar y publicar.
Puedes ver otras en mis dos Blogs, ojala te gusten.
Saludos atentos y un abrazo.

Gaby dijo...

Muy interesante la manera por la que se puede generar una leyenda. Sólo que siempre he tenido la duda del rumor de que cuando dicho casa fue restaurante se manifestaban una serie de hechos paranormales, que según por esas razones los comensales del lugar salían asustados del mismo, pero quien sabe.