jueves, 4 de diciembre de 2008

COPLAS MEXICANAS, MUY ANTIGUAS. Siglo XIX.





*Desde que te vi venir le dije a mi corazón, que bonita piedrecilla, para darme un tropezón...

El cuervo en la ladera llora de infelicidad, porque la cuerva no quiso, quererlo por caridad.

Me gustan las "abajeñas" por altas y presumidas, se bañan y se componen, y siempre descoloridas.

La vecina de allí enfrente, tiene una panadería; a los casados les vende... y a los solteros, les fía.

Una guacamaya pinta le dijo a una colorada, vámonos para la costa, a pasar la temporada.

Te "pusites" y "dijites", que yo te andaba rogando... Todos los "defeitos" tengo, pero que te ruegue... ¡cuándo!

Es tanto lo que te quiero, y lo que te quiero es tanto, que por ti duermo en el suelo, y por cabecera un banco.

Dicen que me han de quitar las veredas por donde ando; las veredas quitarán, pero la querencia, ¡cuándo!
( Se cantaban con guitarra y con pícara sorna... ) ALF.